Caso Clinico – Reparación de Aneurisma de Aorta Torácica mediante Tratamiento Híbrido

aneurismaUn aneurisma es la dilatación permanente de un vaso que incluye todas las capas del mismo. El diámetro normal de la aorta torácica es de 3 cm, si es de 3 a 4 cm hablamos de ectasia y cuando supera los 4 cm se trata de un aneurisma. Los aneurismas de aorta torácica descendente son menos frecuentes que los abdominales, pero actualmente su detección está aumentando debido a un incremento de la prevalencia debido al aumento de las expectativas de vida de la población y la mayor disponibilidad y sofisticación de las técnicas de imagen.

La evolución natural de la aorta aneurismática es el aumento progresivo y la ruptura, alcanzando una mortalidad del 70% a los 5 años en pacientes no tratados. El riesgo de ruptura está relacionado con el diámetro transverso mayor del aneurisma.

Para el diagnóstico se deben elegir aquellas pruebas que mejor nos permitan estudiar el diámetro y longitud del aneurisma, el compromiso de los troncos arteriales principales, la presencia o no de trombo mural, calcificación de la pared y la posibilidad de implantar una endoprótesis.

Las indicaciones para reparación son, entre otras, la aparición de síntomas (siendo el síntoma más frecuente el dolor torácico), un diámetro máximo mayor o igual a 6,5 cm en arco y aorta descendente o el doble del diámetro de la aorta sana adyacente, signos de rotura inminente o un incremento de 3 mm de diámetro por año.

El tratamiento tradicional de los aneurismas que involucran el cayado aórtico es la cirugía abierta, la cual requiere derivación cardiopulmonar y paro cardiaco hipotérmico. La tasa de mortalidad asociada a este tipo de cirugía está entre 7–17% y las lesiones neurológicas van de un 4 a un 12%, con una correlación directa entre pacientes de edad avanzada y resultados adversos.

Actualmente, con el desarrollo de las técnicas endovasculares disponemos de nuevas estrategias para el manejo de la patología del arco aórtico que asocian tasas menores de morbimortalidad.

Lee el articulo completo en la Revista Iberoamericana de Cirugia Vascular vol 2 num 3


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